La mejor forma de iniciar un entrenamiento es comprender los procesos vitales del cuerpo, por lo menos aquellos que se relacionan directamente con el deporte, la actividad física y en nuestro caso con la acción de correr. Si usted comprende algunas de las funciones internas de su cuerpo y es sensible a sus necesidades y estados de cansancio, puede darle magnífico resultados. Sin tal sensibilidad, puede fácilmente autoconducirse al dolor de las lesiones. A menudo, una serie de pequeños errores de entrenamiento nos producen lesiones considerables. Sin embargo, con un ligero afinamiento, la mayoría de nosotros podemos hacer nuestros entrenamientos más seguros y productivos.
MENTE Y CUERPO
Nosotros tendemos a pensar que el cuerpo es un esclavo, un carro un animal que puede ser empujado y manejado a voluntad. A menudo permitimos que nuestra mente nos juegue y conduzca hacia metas que solo el ego puede entender y el cuerpo no comprender, empujándonos al agotamiento o a las lesiones, luego cojeamos en torno al desastre y tratamos de restablecer la comunicación de lo que no comprendemos.
La mente y el cuerpo son una unidad, no trabajan independientes, una depende de la otra para mayor eficacia y resultados.
PRINCIPIO IMPORTANTE EN EL ENTRENAMIENTO
La mayoría de los corredores saben que deben someterse a un esfuerzo en las sesiones de entrenamiento. El ejercicio somete a esfuerzo a los músculos y los estimula a ser más fuertes. Sin embargo, sin suficiente descanso después del esfuerzo, los músculos son forzados al agotamiento o las lesiones. El esfuerzo debe ser equilibrado con el descanso en cantidad y calidad suficiente para su adecuado crecimiento.
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