Por este simple gusto, he visto que no se llega a ninguna parte.
Aquel que se olvida de la técnica y la perfección por solo querer ser más veloz, seguro deberá estar de que algún precio tendrá que pagar, y con mucha suerte tal vez no sea demasiado costoso y tarde.
Los que corremos por el bello arte, la técnica y la fluidez podemos contactarnos con la perfección, y llegamos a todos lados intactos y al instante.
Les recuerdo que correr no es un lugar ni un tiempo, el correr es un inmenso placer y es perfecto,
y al final, el lugar y el tiempo nada importan.
Samurái Sam
No hay comentarios:
Publicar un comentario