El entrenamiento deportivo es un proceso de adaptación
progresivo, aunque no lineal, que pretende maximizar la
probabilidad de mejorar el rendimiento deportivo mediante
la administración secuenciada de cargas de trabajo y períodos
de recuperación. La alternancia entre cargas y recuperación
forma parte del proceso de entrenamiento, siendo preciso
modular adecuadamente ambos factores para estimular el
sistema deseado y aumentar su potencial.
En el proceso del entrenamiento, los deportistas se someten
a cargas de distinta de distinta orientación administradas
sistemáticamente que, siguiendo un plan establecido, com-
prometen el equilibrio interno de determinados sistemas
orgánicos. Esta pérdida transitoria de la homeostasis activa
la reposición celular y permite, tras una adecuada recuperación,
alcanzar estados adaptativos, que se caracterizan por un cambio
de carácter estable ( aunque reversible ) que incrementa la tole-
rancia del organismo a sucesivos cargas.
" Esta nos permite mejorar nuestro rendimiento y evita el sobreentrenamiento "
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